¿Se acuerdan de 2012? Si, les hablo de aquel año en el que se
pudo ver una maravillosa temporada de Fórmula 1, la mejor en muchísimos años.
Una temporada que empezó con 7 ganadores distintos en las 7 primeras carreras,
en la que hasta 13 pilotos y 7
equipos distintos lograron subir al podio, algunos de ellos reeditando
éxitos pasados (Michael Schumacher en Valencia, Williams con la victoria de
Pastor Maldonado en Montmeló o Mercedes con Nico Rosberg en Shanghái), otros
catando con regularidad lo que antes era tabú (Sauber con sus 4 podios).
También brindaron grandes gestas locales (como Kobayashi, que se dio un baño de
masas al tumbar en Suzuka a Jenson Button o el ascenso desde la Q2 hasta la
gloria de Fernando Alonso en Valencia), victorias para el recuerdo (Kimi
Räikkönen solo contra el mundo en Abu Dhabi) o simplemente grandes actuaciones
igualmente merecedoras de 25 puntos (Sebastian Vettel en Abu Dhabi o Sergio
Pérez con sus alocadas estrategias de una parada).
Pero también hemos podido ver la cara amarga de este deporte: el strike que provocó Romain Grosjean en Spa en la curva La Source, la crisis de identidad de Massa hasta Japón, la mala suerte de Michael Schumacher, la rebeldía de los alternadores en los coches con motor Renault, la liquidación de HRT... En definitiva, un campeonato entretenidísimo que se resolvió de la mejor manera posible: con un épico final en Brasil que tuvo de todo: lluvia desde el primer minuto, el líder del Mundial en la última posición al acabar la primera vuelta, Alonso, Räikkönen y Kobayashi adelantando hasta a los comisarios, Kimi perdiéndose... una gran epopeya que le dio más valor, si cabe, a la gesta de Vettel, que se proclamó tricampeón ante la impertérrita mirada de un Alonso que se vio sobrepasado al final de temporada por el ciclón de Red Bull, a pesar de ser líder casi todo el año. Con estos antecedentes, ¿quién no quiere estar enfrente del televisor cuando todo esto vuelva a empezar el 17 de marzo?
Pero también hemos podido ver la cara amarga de este deporte: el strike que provocó Romain Grosjean en Spa en la curva La Source, la crisis de identidad de Massa hasta Japón, la mala suerte de Michael Schumacher, la rebeldía de los alternadores en los coches con motor Renault, la liquidación de HRT... En definitiva, un campeonato entretenidísimo que se resolvió de la mejor manera posible: con un épico final en Brasil que tuvo de todo: lluvia desde el primer minuto, el líder del Mundial en la última posición al acabar la primera vuelta, Alonso, Räikkönen y Kobayashi adelantando hasta a los comisarios, Kimi perdiéndose... una gran epopeya que le dio más valor, si cabe, a la gesta de Vettel, que se proclamó tricampeón ante la impertérrita mirada de un Alonso que se vio sobrepasado al final de temporada por el ciclón de Red Bull, a pesar de ser líder casi todo el año. Con estos antecedentes, ¿quién no quiere estar enfrente del televisor cuando todo esto vuelva a empezar el 17 de marzo?
En estos 3 meses, ha habido algunos cambios en el Gran Circo.
Pilotos que van, otros que vienen, nuevos monoplazas, los primeros test... todo
ello con 4 temas para alimentar el run-run: 2014 y las novedades que traerán
las regulaciones de los nuevos coches turbo, la igualdad en la parte alta, con
Mercedes y Lotus queriendo unirse de una vez por todas a la fiesta de los 3
grandes, el terrible desgaste de los P-Zero de Pirelli y los pilotos de pago,
que parecen imponerse en este contexto de crisis económica mundial. Pero más
allá de eso (y a falta del último test en Barcelona), las escuderías ya han
enseñado sus cartas, lo que no quiere decir que de aquí a 2 semanas, la
película no sea distinta. Y lo será.
En esta primera parte, analizaremos los monoplazas y posibilidades de los 5 equipos punteros del año 2012: Red Bull, Ferrari, McLaren, Lotus y Mercedes, y en una segunda entrega, a las restantes 6 escuderías.
En esta primera parte, analizaremos los monoplazas y posibilidades de los 5 equipos punteros del año 2012: Red Bull, Ferrari, McLaren, Lotus y Mercedes, y en una segunda entrega, a las restantes 6 escuderías.
RED BULL: En busca del más difícil todavía
Los austríacos mantendrán un año más la pareja de pilotos que tantos éxitos le ha dado estos últimos 4 años, a la espera de que el Junior Team produzca un nuevo campeón: Sebastian Vettel y Mark Webber. El alemán sigue rompiendo los pocos récords de precocidad que le quedan por batir y ya empieza a mirar en un horizonte no muy lejano a los mitos de la Fórmula 1, léase Fangio y Schumacher. Pero la competencia será cada vez feroz y se espera que el alemán sea capaz de dar el do de pecho también en las duras, como en Abu Dhabi, y no como al principio del año pasado, donde fue superado por Webber. El australiano afronta la que seguramente será su última temporada en el equipo (y quién sabe si en la Fórmula 1, rumbo a Le Mans) con el convencimiento cada vez mayor de que sus mejores oportunidades para ser campeón ya han pasado. Aun así, intentará hacerse notar, y con nota.
FERRARI: A quien madruga, Alonso le ayuda.
Durante gran parte de 2012, principalmente
en verano, existía la convicción en Ferrari de que la ventaja adquirida por
Fernando Alonso (que alcanzó los 40 puntos en Hungría) sería suficiente para
disuadir a Red Bull o McLaren de esforzarse siquiera en reducirla. Un grave
error que causó que la pequeña diferencia del cavallino rampante con los
grandes (que se reducía en mojado y algunos circuitos) se convirtió en una gran
desventaja, especialmente en calificación, lo que obligó a Alonso a conducir al
límite y a cometer algunos errores en las clasificaciones de la India y los
Estados Unidos. A pesar de todo, el coche demostró ser sólido en carrera, y
proporcionaba una buena, aunque insuficiente, base para 2013. El F138 (13 por
el año y 8 por ser la última temporada de los V8), presentado con retraso en
Maranello el 1 de febrero, se mostraba al mundo como un vehículo diseñado para
sentar las bases, y no para copiarlas. Introducía el "vanity panel"
sugerido por la FIA para camuflar el morro de pato y ofrecía un innovador diseño
de la parte posterior del monoplaza, con un tren trasero y escapes diseñados
para minimizar el tremendo drag del coche, su gran lacra el año pasado. Además,
volvería a confiar en la suspensión pull-rod que apoyó las grandes gestas de
Alonso en mojado. Todo ello sumado a una decoración bastante atractiva, con una
mayor presencia del negro, el color secundario histórico de la escudería,
respecto al rojo y blanco.
Un año más, y van 4, la dupla de Ferrari volverá a estar compuesta por Fernando Alonso y
Felipe Massa. El piloto asturiano afronta
este campeonato más motivado que nunca para derrotar a Vettel, que se ha
convertido en su gran némesis desde su llegada a Ferrari, eclipsando su
rivalidad deportiva con Hamilton. Tras un pletórico 2012 en el que ofreció un
rendimiento sublime, muy por encima del de su monoplaza, que le permitió ganar
carreras cuando estuvo a la altura, y coleccionar podios (13, el que más) el
resto del año, Alonso quiere contar con una montura sólida desde el primer
momento, para no dejar escapar esos puntos que pueden acabar echándose en falta
a final de año. Para ello, Massa es fundamental. El brasileño, que inicia su ¡8ª temporada!
al volante de un Ferrari, acabó superando en el último tercio de año el bloqueo
mental que sufría, probablemente causado por su accidente en Hungría y por el
eclipse solar que supuso la llegada de Alonso. Felipinho parece estar en forma y
dispuesto a volver a ser aquel que fue capaz de derrotar al mismísimo Räikkönen
y al que le faltó una curva para proclamarse campeón: rápido en calificación y
consistente en carrera. Quién sabe, quizá pueda volver a dar la sorpresa. De él
depende.
MCLAREN: Año I sin Hamilton, ¿año XV sin título de constructores?
Si hay
una palabra que puede resumir lo que fue la temporada 2012 para McLaren, esa es decepción. Decepción porque los
de Woking contaban con el
monoplaza más rápido de la parrilla en
Australia. Decepción porque no supieron aprovechar esa ventaja. Y decepción
porque fueron incapaces de plantar batalla a Alonso por el título. Obviamente,
hay varias razones, cuya periodicidad las convirtió en maldiciones: los
desastrosos pit-stops en la primera parte de la temporada, que les hicieron
perder numerosos puntos en Malasia, China, Bahréin, España... Una vez se
solucionó el "problema", eran los más rápidos en boxes, pero el daño
ya estaba hecho. Button atravesó un particular vía crucis que le hizo estar
descartado al título recién empezado julio. Por último, los problemas mecánicos,
que la época "Räikköniana" causara numerosos dolores de cabeza, se
reprodujeron en momentos muy inoportunos, como en Singapur, Italia o Abu Dhabi.
Para rematar la faena, un pequeño bajón en octubre les hizo perder el 2º puesto
en el Mundial de Constructores con Ferrari. Los affaires de Hamilton con la
telemetría y su marcha a Mercedes no hicieron más que echar gasolina a un fuego
que se extinguió con la carrera de Brasil, con Button en lo alto de podio y
Hamilton despidiéndose por la puerta de atrás. Con la lección aprendida,
McLaren fue de las primeras escuderías en presentar su coche, el 31 de enero. El MP4-28 no se intuía tan
revolucionario como el modelo
anterior, pero Whitmarsh confiaba en que su rendimiento sí que lo sería. Un
monoplaza basado en ligeras
actualizaciones del coche de
noviembre con una suspensión a
lo Ferrari (pull-rod) y con
su característico morro bajo,
aunque menos que otros años.
Con la
marcha de Lewis Hamilton, Jenson
Button se convierte en el
nuevo jefe de filas, teniendo como compañero al emergente Sergio Pérez. Button quiere, y
debe, ser la punta de lanza del proyecto hasta que Pérez esté totalmente
adaptado al estilo de trabajo de McLaren. Su
consistencia y cuidado de los neumáticos será aún más esencial este año,
pero debe añadirle la regularidad de la que hizo gala en 2010. Sólo así podrá
inscribir su nombre como bicampeón. Por su parte, el mexicano está ante la
oportunidad de dar la razón a los que creen que estamos ante un futuro campeón.
Personalmente, creo que es una versión
2.0 de Button, más rápido y fino, pero también con la inconsistencia que le aporta su menor experiencia y
su inherente carácter latino, lo que quedaba demostrado cuando partía desde una
buena posición en parrilla, como en Montmeló o Suzuka. Con miras
a re-introducir el GP de México en 2014, debe unirse a la fiesta y
demostrar que sus 3 podios con Sauber el año pasado fueron algo más que locas
estrategias bien ejecutadas.
LOTUS: "Dejadnos en paz, sabemos lo que hacemos"
Lotus es
un equipo peculiar, cuanto menos. Hay que serlo para, en apenas un año, haberse
convertido en el equipo en el que Räikkönen siempre ha querido trabajar. Desde su
reaparición en el Mundial (no como lo que ahora es Caterham, sino como lo que un día fue Renault), han sido capaces de poner en
pista un coche lo suficientemente rápido para obtener podios e incordiar
a los grandes, pero no para entrometerse en la pelea. Sus avances son mirados
con interés, pero nunca alcanza el punto que realmente desearían sus pilotos y
propietarios, que se las ven canutas para obtener patrocinadores viables. Por ello, explotan las vías de marketing al máximo, tratando de convertirse
en una Red Bull más simpática y sin mayores
pretensiones comerciales que la Fórmula 1. Tras
un buen año en el que sólo el
bajón causado por el acelerón de las grandes impidió a Räikkönen pelear por el Mundial, 2013 se presenta como una temporada
clave, en el que la marca debe apostar definitivamente a caballo ganador. Para ello, el E21 debe ser desarrollado de principio a
fin, aunque su principio no pinta mal. Fueron los primeros en presentar el
coche (28 de enero) y, más allá de su llamativa decoración (para mi, la mejor
del año). El coche mantiene un
escalón sinuoso, además de potenciar la zona de los escapes con la gran
innovación de finales del año pasado, el
efecto Coanda. Eric Boullier ha afirmado que el monoplaza será constantemente desarrollado
durante el año, y que en Australia podrían verse más cambios, los cuales ya se
intuyen en los últimos test.
Un año más, Lotus mantiene a su pareja titular, dos pilotos distintos
e igualmente válidos como Kimi
Räikkönen y Romain Grosjean, a pesar de las
dudas que se cernían sobre el francés. Raikkönen parece haber encontrado la
estabilidad competitiva que dos grandes como McLaren y Ferrari fueron incapaces
de ofrecerle. A sus casi 34 años, Kimi
sigue siendo Kimi, y Lotus se ha amoldado a su estilo de trabajo, formando
un binomio que, con un coche apropiado, debería dar más éxitos que una victoria
y un buen puñado de podios. Grosjean, mientras, escenificó, en una sola temporada, lo bueno y lo malo de la generación
GP2: son increíblemente rápidos (lo demostró en Australia, Bahréin,
España y Hungría) pero muy inconsistentes y dados a los incidentes. Sus
accidentes en Mónaco y Bélgica, y la suspensión de una carrera tras éste último,
trastocó un poco al francés, que finalizó el campeonato muy discretamente
mientras Raikkönen se llevaba todos los focos. Además, no supo aprovechar
sus dos grandes oportunidades de victoria, en España y Hungría. Su volante
llegó a estar amenazado por el campeón de la GP2, Davide Valsecchi, pero acabó
imperando la razón, y Romain tendrá una segunda oportunidad. Más asentado
en la categoría, debe quitarse
de encima su estigma de piloto peligroso y
demostrar que puede devolver a Francia a lo más alto del podio. Hace mucho ya
de Mónaco 1996. Olivier Panis necesita un sucesor.
MERCEDES: Las flechas plateadas no quieren ser comparsa
Si 2013 es un año definitorio para Lotus, para Mercedes es decisivo.
Decisivo porque desde Alemania cada vez tienen más problemas para explicar a
los accionistas de la marca el gasto sin excesivos resultados que obtiene el
equipo desde que compraran la estructura de Brawn en 2010. El año pasado se
obtuvo por fin la primera victoria, en un fin de semana en el que Mercedes
dominó en un contexto de máxima igualdad en la parrilla. Pero esa
igualdad, y las tremendas expectativas, les devoraron. El regular Nico Rosberg
mantuvo el nivel más o menos alto hasta Valencia, pero después, cosas como
entrar en la Q3 o puntuar se convirtieron en objetivos. Ni que decir de Michael
Schumacher, cuyas prometedoras parrillas, que hacían soñar con un regreso
efectivo del Kaiser, se venían abajo en carrera, entre problemas mecánicos,
problemas en boxes o errores de conducción. A pesar de una buena racha en las
carreras en Europa, el alemán se hundió en Asia para no volver a levantar
la cabeza. Mercedes fue de las primeras en abandonar el coche de 2012 buscando
rendimiento para 2013 y, de momento, los test parecen confirmar que la apuesta
ha dado sus frutos. Todo ello a pesar de que el W04, presentado el
4 de febrero en Jerez, parecía una evolución del W03, sin cambios
aparentes en fondo plano, tren trasero o alerón trasero. Las novedades
podían encontrarse en un alerón delantero más trabajado, los escapes
Coanda o el "vanity panel".
Tras el anuncio de la retirada del heptacampeón Michael Schumacher,
Mercedes se movió rápido para llevarse a la joya de la corona de
McLaren, Lewis Hamilton. El británico formará pareja este año
con Nico Rosberg, que cumplirá su 4ª temporada en el equipo.
Hamilton abandonó su relación con McLaren, que en el último año
parecía haberse convertido en amor-odio, para buscarse las habichuelas fuera
del calor protector de sus MP4. A sus 28 años, la experiencia comienza
a imponerse a su fogosidad, y parece haberse concienciado de a dónde va y
qué pretende conseguir. Eso le ayudará a afrontar una época que,
parece, será mucho más dura. Pero si él y el equipo trabajan a
destajo, no le pierdan de vista, porque puede ser un contendiente duro. En
cuanto a Nico Rosberg, tampoco convendría apartarle de las quinielas. Desde su
debut, ha demostrado que no se arredra ante ningún piloto, por
mucho nombre que tenga. Tras quitarse la losa de la victoria, el alemán quiere
corresponder al pedigrí de su apellido figurando con más regularidad en
los podios. Si no, es muy probable que su carrera acabe quedándose estancada.
Y eso es todo lo que las escuderías punteras han dado de si esta
pretemporada. En la 2ª parte, hablaremos de las restantes 6 escuderías, las
modestas: Sauber, Force India, Williams, Toro Rosso, Caterham y Marussia, cuyo
aporte será fundamental para que 2013 sea, al menos, igual de entretenido
que 2012. Y nosotros que lo veamos.
2ª parte del artículo: sidebysidesp.blogspot.com.es/2013/03/previa-del-mundial-de-formula-1-2013-la_8.html
Si queréis contactarme en Twitter: @adrianfm_94
2ª parte del artículo: sidebysidesp.blogspot.com.es/2013/03/previa-del-mundial-de-formula-1-2013-la_8.html
Si queréis contactarme en Twitter: @adrianfm_94






Adri, varias cositas a ver que me respondes:
ResponderEliminar- Que te parece que Ferrari haya quitado el morro de pato?
- Realmente ves a Massa con opciones? Es decir, todos los años es lo mismo: se le espera bien porque hace un final de temporada bueno, pero se pierde y hasta que no le dan un toque los jefes (en forma de no renovacion) no se pone serio.
- Crees que la "pequeña ventaja" que le ofrecia a Ferrari la suspension pull-road se esfumara al incorporarla los otros equipos punteros?
- Que esperas de Sergio Perez en McLaren? Sera la nueva estrella emergente o nos decepcionara?
- Podrias explicarme que es el efecto Coanda que mencionas en Renault? Ahora mismo no caigo en ello xD
-Y la ultima: realmente Mercedes sera la alternativa, o se hundira como en años pasados? Porque otro año en blanco para Hamilton podria ser muy desesperante para el...
Espero que puedas contestar a mis numerosas preguntas, y gracias de antemano ;)
Hola David, gracias a ti por comentar. Por partes:
Eliminar- Tener o no el "vanity panel", es decir, camuflar el escalón, es un simple cambio estético. No afecta para nada al rendimiento del monoplaza.
- Por primera vez en mucho tiempo, veo a Massa muy motivado. Hasta hace poco siempre estaba alicaído y era incapaz de conseguir buenos tiempos. Parece que la terapia psicológica que inició cuando Ferrari le puso contra la espada y la pared le permitió centrarse en la parte final del año y superar a un Alonso que se jugaba el en algunas ocasiones. Incluso sacrificó una posible victoria en Interlagos para ayudarle en el Mundial. Si vuelve a ser el de 2008, cuidado con él, que puede ser duro de roer.
- La ventaja que aportaba la suspensión pull-rod ("tirante") a Ferrari se daba básicamente en lluvia y circuitos lentos, donde se aprovechaba al máximo el tremendo agarre del coche, que terminó siendo una losa. Teniendo en cuenta la experiencia que Ferrari ha desarrollado en esta suspensión, podría incluso aprovecharlo con mayor eficiencia. Además, ten en cuenta que equipos como Red Bull o Mercedes mantienen sus suspensiones "empujadoras" del año pasado. Como casi todo, son detalles que dependen del diseño general del coche.
- Sergio necesitará un periodo de adaptación a McLaren, como lo tuvo en su día Kimi Räikkönen. Por desgracia, parece que no contará con un monoplaza dominador, como se "encontraron" en su día Lewis Hamilton y Ayrton Senna en su primer año en McLaren. Ganará carreras y firmará un buen papel, pero es pronto para colgarle el cartel de posible campeón. Habrá que verle cuando vengan mal dadas, porque no es lo mismo quedar 13º en Sauber que en McLaren.
- El efecto Coanda se produce en la zona de los escapes y lo incorporan casi todas las escuderías (hasta HRT estuvo trabajando en ello el año pasado). Consiste en la redirección del flujo de aire que sale de los escapes para hacerlo pasar por puntos estratégicos del tren trasero y aumentar el agarre. De hecho, Williams y Caterham quisieron llevarlo un paso más allá con un plano en el escape que ha acabado siendo declarado ilegal.
- Pues por lo visto en los últimos test, y a la espera de los nuevos paquetes aerodinámicos, Mercedes no sólo puede ser la alternativa, si no que son favoritos para ganar en Australia. Realmente, creo que Hamilton, más que ganar, necesita una temporada como la de 2009, en la que, incluso sin ganar, tenga la sensación de no haberse dejado puntos por el camino. La fiabilidad ha sido la horma de su zapato y ahora tiene a un compañero fiable y regular a tope que le apretará las tuercas. De todos modos, los 5 primeros equipos, según la prensa británica, están en 2 décimas de diferencia, así que todo puede pasar.
Saludos.