Creo que no andaré muy equivocado si aseguro que la victoria de Räikkönen nos pilló un poco por sorpresa a todos, expertos incluidos. Todas las cábalas desde Barcelona apuntaban a Mercedes y Red Bull, con Ferrari, McLaren y Lotus en un segundo grupo con menos probabilidades. Pero si hay algo que la Fórmula 1 ofrece constantemente son sorpresas. Por mucho que se crea saber de este deporte, es imposible conocer toda la información, porque las escuderías te dan la que quieren y es fácil jugar con ella en unos test. Era difícil sospechar que Red Bull poseía un ritmo infernal en clasificación que, sin embargo, era incapaz de mantener en carrera, que Ferrari era el coche más sólido en carrera a pesar de estar a un segundo de RB a una vuelta, que los Lotus mimaban los Pirelli o que McLaren empezaría el año a 2 segundos de la pole. En definitiva, que la temporada acaba de descorchar sus primeras botellas de champán con una bonita carrera en Australia que, sin ser espectacular, ha dejado mucho de qué hablar.
Tras semanas de fuegos artificiales en España, Australia acogió las primeras hostilidades con fuego real. El viernes dejó sensaciones contradictorias en seco. Vettel emergió con fuerza en ambas sesiones, con Ferrari jugando al gato y al ratón con su rendimiento, al más puro estilo Red Bull. Algo sorprendente ya que se daba por seguro que el sábado la lluvia haría acto de presencia. Y así fue. La lluvia que apareció al inicio de los terceros libres volvió a hacerlo con fuerza justo antes de la clasificación, dando pie a uno de los mayores esperpentos de la Fórmula 1 moderna, protagonizado por Charlie Whiting, director de carrera de la FIA.
La Q1 se retrasó durante media hora a pesar de que las condiciones de la pista eran idóneas para montar neumáticos de lluvia extrema. Así lo demostraron los pilotos al cambiar a intermedios a 5 minutos de que ésta finalizara. Sin embargo, éstos no supieron lidiar con un asfalto que sólo se secaba en algunas zonas. Van der Garde, Hamilton, Massa, Webber, Pérez, Gutiérrez, Maldonado, di Resta y Pic, en mayor o menor grado, sufrieron las inclemencias del tiempo. De lo poco destacable de la Q1, el buen papel de Vergne bajo el agua y de Bianchi respecto a su compañero y sus rivales de Caterham. Volvió a llover entre sesión y sesión, y dadas las horas que eran (Bernie aún no comprende que. en Europa, la gente que ve la carrera a las 7 de la mañana también la vería a las 5, y la diferencia de audiencia sería mínima), lo lógico habría sido sacar los coches a pista. Pero no. "Waiting" demoró una y otra vez el inicio de la Q2 durante tres cuartos de hora hasta dejarla en stand-by para la mañana del domingo, noche del sábado en Spain, siendo la primera vez que se termina una sesión ya empezada al día siguiente. Correcta decisión por la poca iluminación, pero precedida de numerosas malas decisiones (¿por qué retrasar indefinidamente algo que sabes que no se va a reiniciar?). Asín se las gastan en la Fórmula 1 de hoy en día. Mejor que Ayrton no levante la cabeza...
La mañana del domingo, Melbourne amaneció con una pista húmeda que no volvería a mojarse en lo que restaba del día. Con ello, los equipos no se atrevieron a montar neumáticos de seco en sus monoplazas durante la Q2. Salvo McLaren, que cometió un error garrafal al ponérselos a Sergio Pérez. Checo se mantuvo en la pista como pudo, siendo el único de las 5 grandes escuderías en caer. Su lugar lo "ocupó" Paul di Resta, mientras Mercedes asustaba con Rosberg y Hamilton en las primeras posiciones. Pero sólo fue una ilusión, un halo de luz en una habitación llena de espejos. La Q3 puso las cosas en su sitio, y para Vettel, no hay otro sitio en la parrilla que el de la pole. El alemán renovó la patente de su dedo índice para 2013 en una vuelta estratosférica en la que, incluso, se permitió un derrape al más puro estilo Loeb, lo que hizo cundir el desánimo en la parrilla. Red Bull aplastó a la competencia, siendo los únicos en bajar de 1:28. Massa reclamaba su cuota de protagonismo al superar a Alonso por tres milésimas, y Button confirmaba lo que era vox populi: McLaren está en alerta roja. Un panorama inmejorable de cara al domingo para el tricampeón alemán.
Pero oh, mein freund! Cómo pueden cambiar las cosas en 58 vueltas... O incluso antes. Un problema con la bomba de gasolina acababa con el debut de Hülkenberg en Sauber antes siquiera de poder tomar la salida. En ella, Webber volvió a hacer apología de sus dos mayores maldiciones, el propio Gran Premio de Australia (ni un sólo podio en 12 carreras) y las salidas: hasta cinco posiciones perdió el bueno de Mark mientras los Ferrari avanzaban cual legión de combate al asalto de Hamilton, del que tardaron poco en deshacerse. El británico no pudo seguir el ritmo de los de cabeza y tuvo que pelear duro con un pelotón hambriento de puntos. Por delante, las superblandas desgastadas de Vettel le impidieron ejercer de martillo pilón, al contrario de lo que nos tiene acostumbrados, y Massa y Alonso estrecharon el cerco. Todos ellos cambiaron ruedas en los primeros compases, pero otros pilotos apostaron por alargar su parada, estrategia que sólo funcionó con Adrian Sutil. El alemán, que comenzó la prueba con neumáticos medios, fue el gran animador de la primera mitad de carrera en su regreso a la Fórmula 1, siendo capaz de mantener a raya a todo un Sebastian Vettel, y a su séquito perseguidor, mientras Kimi recortaba cual hormiguita la diferencia con ellos. En la vuelta 20, todo dio un giro radical. Alonso decidió adelantar su parada, lo que, con los datos de degradación en la mano, no era lo más óptimo en principio. Resultó una jugada maestra que le permitió adelantar no sólo a su compañero de equipo, sino a Vettel, que copió su estrategia la vuelta siguiente, y a Sutil, del que también se deshizo el vigente campeón, mientras que Massa alargaba su ventana de parada en boxes tres vueltas más, lo que, a la postre, no fue muy eficaz. Pero ahí no acabó la cosa. Räikkönen, Rosberg y Hamilton, que realizaron su primera parada más tarde que ellos, no se habían detenido en boxes, ni tenían intención de hacerlo en breve. Empezaba una nueva carrera.
Antes, Maldonado cedía el primer 1-0 de la temporada frente a Bottas, al quedarse atrapado en la grava de la misma forma que Alonso en la Q2 de 2012. Räikkönen había conseguido una cómoda ventaja de 15 segundos con el grupo de Fernando, pero los Mercedes estaban a tiro. El coche de Rosberg desistió en la vuelta 27, cuando sus perseguidores ya afilaban los cuchillos. Hamilton aguantó hasta la vuelta 31, en una lucha que quizás no tenía razón de ser, ya que entró a boxes en esa vuelta, pero Lewis tiró de orgullo propio para dificultarle lo más posible el adelantamiento, embelleciendo esta pequeña trifulca, al estilo de Gran Bretaña 2012. El siguiente objetivo del español era el finlandés volador, al que Alonso comenzó a recortar distancias paulatinamente. Poco después, Ricciardo abandonó al romperse su escape, lo que respaldó el buen fin de semana de Vergne. A poco menos de 20 vueltas para el final, Adrian Sutil emergió de nuevo para cobrar protagonismo. El alemán, que había sido superado por Vettel y Massa, alargó bastante su parada buscando conservar el 5º puesto, pero sus neumáticos se degradaron en exceso, lo que hizo que Alonso se topase con él justo cuando más cerca estaba Räikkönen (que también se lo había encontrado) y que Hamilton y Webber le acabaran adelantando más adelante.
Para cuando Alonso tuvo pista libre, el rendimiento de las gomas de Räikkönen se equiparó a los suyos, bastante más frescos, y la diferencia de 6 segundos se mantuvo más o menos estable. Ambos tiraron como animales hasta los últimos giros (vuelta rápida de Kimi incluída), pero el guión ya estaba escrito. Räikkönen triunfó en Australia por segunda vez en su carrera, siendo la anterior el año del título (2007), logrando su segunda victoria con Lotus y agarrando un liderato del Mundial que se le resistía desde Turquía 2008 (aunque no con la fuerza con la que el finés agarró la botella de champagne en el podio, dicho sea de paso). Los hombres que le acompañaban representaban sentimientos dispares: Alonso logró el objetivo de subir a un cajón esquivo como el australiano, demostrando que La Speranzosa está lista para empresas mayores, mientras que Vettel, quizá, maldecía la voracidad de su "Hambrienta Heidi" (Hungry Heidi) con los neumáticos. Por detrás, McLaren confirmó su descalabro de carrera con Button en una anodina 9ª posición y con un Pérez incapaz de superar a Grosjean, que padecía tremendos problemas de graining. Fuera de los puntos, los 5 novatos lograron completar la prueba, en la que Gutiérrez ganó el primer round a Bottas, y Bianchi volvió a dejar en evidencia a Chilton y Van der Garde batiendo a un inspirado Pic. Destacar, además, que hubo 11 cambios de lider y hasta 7 lideres distintos durante la carrera (Räikkönen, Alonso, Vettel, Massa, Hamilton, Sutil y Rosberg), igualando a los GP de Canada 73, Gran Bretaña 75 y Canada 2008, y sólo superado por Italia 71.
Con todas estas emociones aún vivas en el recuerdo de los aficionados, la Fórmula 1 se desplaza a Asia sin tiempo de respirar para disputar la que probablemente sea su carrera más emblemática en el continente junto a Japón y Singapur. Sepang recibirá a las bestias de las 4 ruedas con sus tradicionales lluvias monzónicas por bandera para deleite de los aficionados, Charlie Whiting mediante.
LEYENDA: En naranja, posición en parrilla. En azul oscuro, vueltas lideradas. En verde, vuelta rápida.
1º Kimi Räikkönen (Lotus) (7) (23-33, 43-58) (1:29.274)
2º Fernando Alonso (Ferrari) (5) (+12.451) (8, 34-38)
3º Sebastian Vettel (Red Bull) (1) (+22.346) (1-6)
4º Felipe Massa (Ferrari) (4) (+33.577) (7, 21-22)
5º Lewis Hamilton (Mercedes) (3) (+45.561) (9-12)
6º Mark Webber (Red Bull) (2) (+46.800)
7º Adrian Sutil (Force India) (12) (+1:05.068) (14-20, 39-42)
8º Paul di Resta (Force India) (9) (+1:08.449)
9º Jenson Button (McLaren) (10) (+1:21.630)
10º Romain Grosjean (Lotus) (8) (+1:22.759)
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11º Sergio Pérez (McLaren) (15) (+1:23.367)
12º Jean-Éric Vergne (Toro Rosso) (13) (+1:23.857)
13º Esteban Gutiérrez (Sauber) (18) (+1V)
14º Valtteri Bottas (Williams) (16) (+1V)
15º Jules Bianchi (Marussia) (19) (+1V)
16º Charles Pic (Caterham) (22) (+2V)
17º Max Chilton (Marussia) (20) (+2V)
18º Giedo van der Garde (Caterham) (21) (+2V)
--º Daniel Ricciardo (Toro Rosso) (14) (V39: Escape)
--º Nico Rosberg (Mercedes) (6) (V26: Problema eléctrico) (13)
--º Pastor Maldonado (Williams) (17) (V24: Salida de pista)
DNS Nico Hülkenberg (Sauber) (11) (Fuga de gasolina)
Pole position: Sebastian Vettel (Red Bull) 1:27.407
GENERAL PILOTOS
GENERAL PILOTOS
1º Kimi Räikkönen (Lotus) 25
2º Fernando Alonso (Ferrari) 18
3º Sebastian Vettel (Red Bull) 15
4º Felipe Massa (Ferrari) 12
5º Lewis Hamilton (Mercedes) 10
6º Mark Webber (Red Bull) 8
7º Adrian Sutil (Force India) 6
8º Paul di Resta (Force India) 4
9º Jenson Button (McLaren) 2
10º Romain Grosjean (Lotus) 1
11º Sergio Pérez (McLaren) 0
12º Jean-Éric Vergne (Toro Rosso) 0
13º Esteban Gutiérrez (Sauber) 0
14º Valtteri Bottas (Williams) 0
15º Jules Bianchi (Marussia) 0
16º Charles Pic (Caterham) 0
17º Max Chilton (Marussia) 0
18º Giedo van der Garde (Caterham) 0
19º Daniel Ricciardo (Toro Rosso) 0
20º Nico Rosberg (Mercedes) 0
21º Pastor Maldonado (Williams) 0
22º Nico Hülkenberg (Sauber) 0
GENERAL CONSTRUCTORES
1º Ferrari 30
2º Lotus 26
3º Red Bull 23
4º Mercedes 10
5º Force India 10
6º McLaren 2
7º Toro Rosso 0
8º Sauber 0
9º Williams 0
10º Marussia 0
11º Caterham 0
Mi cuenta de Twitter: @adrianfm_94





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