jueves, 21 de marzo de 2013

Previa GP de Malasia: Sepang, o como decir "lluvia" en malayo


En realidad, la palabra concreta que utilizan en esa parte del mundo para designar este magnífico fenómeno atmosférico es hujan, siempre y cuando nos fiemos de los traductores en la red. Y por los pronósticos de los hombres del tiempo, léase MeteoFrance, habrá mucho hujan en el segundo Gran Premio de la temporada. Un factor que nos ha acompañado de manera casi irremisible en este trazado de aquí a un tiempo. Todo por la decisión tomada en 2009 de atrasar el inicio de la prueba a horarios más "europeos", situándola en la franja en la que las lluvias hacen acto de presencia en Kuala Lumpur, y provocando que la prueba de 2009 acabara antes de tiempo y que la de 2012 lo hiciera en condiciones lumínicas muy precarias. Aún con el líquido elemento en nuestros visores, vamos a introducirles en la primera manifestación del petrodólar en la Fórmula 1, un país dividido entre un gran continente y una gran isla, y que es el máximo exponente del crecimiento del sudeste asiático. Selamat datang ke Malaysia!

En realidad, la tradición de motor en Malasia es bastante más antigua de lo que uno pueda imaginarse. Se remonta a 1962, cuando se acogió la primera gran carrera en territorio malayo, aunque no en la actual Malasia... sino en Singapur. Los primeros 3 GPs malayos (1962-63, 65) se disputaron en un antepasado del actual Marina Bay, el circuito urbano de Thomson Road, acogiendo pruebas locales de Formula 2. Con la independencia de Singapur en 1966, la prueba fue retomada en 1968 en un circuito construido específicamente para ello: Shah Alam. Diseñado por el mismo hombre que creó los trazados de Zandvoort y el Jarama, acogió pruebas de numerosas competiciones entre 1968 y 1982: Tasman Series, Formula Pacific, Formula Atlantic y una prueba de Formula 2 en 1977 que tuvo como ilustre ganador a Patrick Tambay. El circuito regresó a la actividad en los 90, con una ronda del Mundial de Motociclismo entre 1991 y 1997 y una breve aparición en la Formula Holden en 1995. Sin embargo, el circuito empezó a quedarse anticuado, la alternativa tampoco era la adecuada (el circuito de Johor, donde se celebró la prueba de motociclismo en 1998) y Malasia estaba dispuesta a enseñarle al mundo su capacidad. Era el turno de Hermann Tilke.


Hasta entonces, el trabajo más reconocido del ingeniero alemán había sido la remodelación del antiguo Osterreichring/A1-Ring, pero este proyecto fue su obra maestra. La inmensidad y modernidad de las instalaciones era algo nunca visto hasta entonces. Sepang se convirtió en el ejemplo de la imagen de globalidad que Ecclestone quería darle a "su producto". La joya de la corona, un trazado de 5.543 metros que combina dos largas rectas, curvas de media velocidad, y giros muy interesantes desde el punto de vista técnico como las primeras dos curvas, de radio descendente, las consecutivas 7 y 8 y las curvas 11 y 14, de frenada en apoyo, la primera de las cuales se cobró la vida del piloto italiano de MotoGP Marco Simoncelli en 2011.

Centrándonos en el aspecto deportivo, sus dos primeras ediciones se situaron en la parte final del calendario, aunque sólo se vivieron momentos decisivos en la primera (1999). Eddie Irvine abrió la nómina de ganadores en medio de su lucha con Häkkinen, escoltado por un Michael Schumacher que regresaba tras su lesión en Silverstone de manera espectacular, consiguiendo la pole con un segundo de ventaja sobre el propio Irvine. En el 2000, fue la última prueba del año, pero se llegó a ella con el campeonato ya decidido. En ella, Schumacher logró igualar el record de victorias en una temporada (9), que ya compartía previamente con Nigel Mansell. Fue el primero de sus tres triunfos en territorio malayo, hecho que fue igualado el año pasado por Fernando Alonso. El ovetense ha conseguido una victoria con cada una de sus escuderías post-Minardi (Renault en 2005, McLaren en 2007 y Ferrari el año pasado), siendo la última de ellas la sexta de la Scuderia en Sepang, la que más. Con dos triunfos emergen el ganador en Australia, y lider del Mundial, Kimi Räikkönen, que podría igualar el hito de Alonso (ganó con McLaren en 2003 y con Ferrari en 2008), y Sebastian Vettel, ganador de las ediciones 2010 y 2011. Aunque, sin duda alguna, la más convulsa fue en 2009, cuando el monzón obligó a detener la prueba con 25 vueltas por delante, otorgándole a Jenson Button la victoria más atípica de los últimos tiempos a bordo de su Brawn.


Actualmente, el gran representante de Malasia en el campeonato es el equipo Caterham (anteriormente conocido como Team Lotus, Lotus Racing y 1Malaysia), que ha iniciado su 4ª temporada en la Fórmula 1 con inquietudes económicas varias. En cuanto a pilotos locales, el único en correr en Fórmula 1 fue Alex Yoong, compañero de Alonso en Minardi en las últimas carreras de 2001 y piloto a tiempo completo en 2002, que pasó sin pena ni más gloria que un 7º puesto en Australia 2002, una carrera en la que 8 pilotos abandonaron en la primera vuelta, 2 fueron descalificados y que sólo 8 pudieron acabar. Tras el fallido intento de Fauzy tiempo atrás (disputó cinco sesiones de libres con la Lotus malaya en 2010), la gran esperanza malaya es el prometedor Jazeman Jaafar, subcampeón de la F3 británica, piloto de Carlin en la FR 3.5 este año y en el radar de Mercedes, que le ha permitido conducir su monoplaza en un "road show" en Kuala Lumpur junto a Sam Bird.

Para este fin de semana, no se esperan excesivos cambios con respecto a Albert Park. Lo que allí se vio, seguirá vigente el sábado y el domingo, aunque la lluvia vuelva a añadirle un componente de imprevisibilidad que seguirá impidiendo sacar conclusiones definitivas. Será interesante ver el comportamiento de los coches en una carrera en mojado, y tratar de comprobar si Ferrari sigue siendo una potencia en terreno deslizante, o si McLaren padece el efecto positivo de las suspensiones pull-rod, al estilo de los italianos hace 12 meses. De lo contrario, se avecina una carrera complicada para Jenson y Sergio, igual que para todos. Grosjean debe empezar a reafirmarse ante su compañero, que tratará de extender su liderato hasta Shanghai, y Mercedes lo fiará todo a la clasificación, en un circuito en el que el motor juega un papel menos importante que en Australia. Todo esto, y mucho más (con el inicio de la GP2 de fondo), quedará respondido de algún modo cuando ondee la bandera a cuadros sobre el vencedor. Quizá el Mundial no se pueda ganar en la segunda carrera, pero si se puede empezar a perderlo. El cielo tendrá la última palabra.


Mi cuenta de Twitter: @adrianfm_94

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